Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 42 el Sáb Ago 29, 2015 2:59 am.
Mes: Septiembre
Días: LUN 22 a MAR 30
Temperatura: 11 - 19ºC
Clima: . . . . . . . . .
Luna llena: 9 de septiembre
0105048003700215

A Necessary Distraction | Odd Thurston

Ir abajo

A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Drystan O'Grady el Vie Sep 05, 2014 6:06 am

Era tarde cuando se preparó. La costumbre de quedarse durmiendo era demasiado agotadora hasta para él y decidió lo que más lógico le parecía: hacer una pequeña excursión nocturna. No se podía decir que los ronquidos de su compañero de cuarto propiciaran somnolencia, además, estar tanto tiempo encerrado al final te perjudica. Mas vale salir que tomar complejo de pajarito encerrado en una jaula…

Cogió una pequeña bolsa de comida con todo lo que necesitaba y abandonó su habitación con cuidado para no hacer ruido. Para avanzar tuvo que utilizar la luz de mi varita, pero bajó la intensidad al mínimo y continuó su caminata nocturna. Pensó hacia donde ir cuando cruzó por el lado de unas escaleras bastante interesantes. Se acordó de hacia donde iban y cambió su primera idea de ir a los jardines para subir las escaleras y llegar hacia su nuevo objetivo: la torre de astronomía.

Cuando consiguió llegar, estaba un poco acalorado por haber ido con prisas y se apoyó sobre una almena. Le pareció curioso encontrárselo vacío, más que nada porque era una noche espléndida para contemplar las estrellas y la luna creciente, teniendo un cielo completamente despejado. Se relajó y sonrió para sí mismo. Al fin y al cabo, estar allí había sido una buena idea.


avatar
Drystan O'Grady
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.

Mensajes : 427

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Odd Thurston el Vie Sep 05, 2014 6:22 pm

Aquella noche, en los dormitorios de los chicos de la sala común de Hufflepuff hacía una calor poco menos que soportable. Las cocinas habían estado encendidas hasta más tarde de lo normal y la energía calorífica de los hornos traspasaba las paredes. Los Slytherin y Hufflepuff, al encontrarse en la base del castillo, no tenían ventanas hacia el exterior, pero normalmente eso no suponía ningún problema, pues al mismo tiempo eran las estancias más aisladas del exterior, por tanto, en invierno no hacía excesivo frío ni en primavera-verano excesivo calor.

Odd estaba leyendo, estirado sobre su lecho con la espalda apoyada en la almohada postrada contra la pared. Había cogido prestados unos pocos pergaminos de la biblioteca que versaban sobre las grandes contribuciones de los magos de las famílias más aristócratas del país. Eso sí, a cambio de tratos y favores de igual o mayor importancia. Yo así también me declaro samaritano. Engreídos... pensó Odd al acabar de leer un primer artículo. ¡DIOS! Estaba empapado, no podía más con su alma. Si aquella calor no remitía pronto no sería más que un saco de huesos sobre un enorme charco de fluídos humanos. ¿¡Cómo podían dormir sus compañeros!?

Tenía que ir a tomar el aire, subiría cuan alto pudiera para sentir la fresca brisa de la noche. Sin pensárselo dos veces, saltó de la cama y con sumo sigilo salió de la sala común y recorrió los pasillos hasta el vestíbulo. Una vez allí se encaminó hasta el séptimo piso, sin encender la luz de su varita más que un par de veces en las que la oscuridad era los bastante densa como para atraparte en un abismo eterno, sin salida. Una vez allí, buscó las escaleras de caracol que llevaban a lo más alto de la más alta torre. La temperatura era muy agradable y ya empezaba a sentir suaves embestidas de viento frío. A aquellas horas no solía haber nadie y la tranquilidad era tan sumamente apreciable que a veces resultaba inquietante. Cuál fue su sorpresa cuando, al superar el último escalón, una figura negra se alzaba de pie en contraste con el fondo blanco de la luna. Se quedó unos segundos quieto, contemplándola y seguidamente avanzó hacia... aquel (parecía un varón) chico. Mientras lo hacía continuaba observando la figura hasta situarse dos metros a su lado. Miró hacia afuera y respiró hondo. Alli sí que se estaba de maravilla.
avatar
Odd Thurston
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.

Mensajes : 346

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Drystan O'Grady el Dom Sep 07, 2014 8:17 am

Para ser una edificación que albergaba a cientos de alumnos, a esa hora no se escuchaba ni el aleteo de una mosca. De vez en cuando algún ululeo de búho rompía el silencio pero por lo demás, la torre quedaba presa de una brisa fresca procedente del Lago Negro.

Sintió pisadas a sus espaldas y arqueó una ceja, miró de resfilón aproximando su mano derecha al estuche de su varita. Fueron unos segundos algo tensos pero desde el ataque de los dichosos muggles, Hogwarts desde luego no era un lugar seguro. Al percatarse de que el chaval era de su edad y hacía lo propio que se esperaba ahí, alejó su extremidad superior y se relajó.

—¡Pero mira lo que tenemos aquí! ... Un tejón descarriado, parece que te confundiste en tu regreso de las cocinas... —espetó, con una sonrisa maliciosa a la vez que frotaba sus manos; le encantaba bromear y quedarse con los demás, y más si eran chicos—. No te asomes mucho, no vaya a ser que te precipites por la almena... y desde luego, no seré yo quien se tire a por ti...

Cuando vio que era ya demasiado largo el momento jocoso, carraspeó y lanzó un suspiro, algo profundo y más cercano a la resignación.

—¿Tú también estás preocupado a raíz del pasado ataque muggle del banquete? —preguntó, sin moverse de donde estaba y mirando al frente, a esa oscuridad atractiva de la noche—. Espero que no salieras herido, cinco centímetros más a la izquierda de mi herida, y la dichosa estaca hubiera dado de lleno en mi yugular.

Torció el torso hacia el tejón y dejó ver la venda que envolvía a modo de banda su clavícula izquierda, rozando su cuello y que aunque no se vía por la túnica, abrazaba su costado por el lado izquierdo.


avatar
Drystan O'Grady
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.

Mensajes : 427

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Odd Thurston el Dom Sep 07, 2014 4:53 pm

Aquel lugar por la noche era perfecto. Podía sentir como el viento acariciaba su rostro haciéndole sentir libre, capaz de volar y fusionarse con el viento. En esos momentos todos sus problemas y todas sus inquietudes desaparecían únicamente dejando lugar a sus emociones. Tenía los ojos cerrados, sientiendo cada afilada ráfaga de aire atravesarle el cabello. El vello de la piel se le erizaba mientras un agradable escalofrío le cubría cada poro del cuerpo.

Respiró hondo y de repente, la voz de su acompañante le abrió los ojos, literalmente. Los comentarios de aquel Slytherin le parecían demasiado jocosos. Sólo pudo pensar en que ese tío se creía muy gracioso, pero se limitó a mirarle a los ojos fijamente durante un rato y luego volvió la cabeza hacia las vistas que aquella altura les permitía disfrutar. La verdad es que si pudiera volar, no dudaría en tirarse torre abajo, sería genial. Aunque pensándolo bien, había hechizos que frenaban el golpe de la caída. Simplemente aún no sabía utilizarlos.

Mientras soñaba despierto con unas alas que le permitieran surcar los cielos, se le ocurrió que la proxima vez iría con la escoba de Quidditch y se lanzaría hacia el vacío. Cruzaré el lago negro y ascenderé hasta las copas de los árboles del bosque prohibido.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el carraspeo de aquel chico y su consecutivo suspiro. Odd lo miró por el rabillo del ojo, y cuando se puso a hablar, le miró de lleno. Tardó un rato en contestar, pero lo hizo: —No —repuso lacónico—. No estaba allí —le aclaró.

La luna iluminaba el rostro de la serpiente con un tono pálido que le confería un aspecto frío. Sin embargo, también pensó que le proporcionaba cierto atractivo. Odd miró al frente, y no pudo evitar sentirse agradecido y al mismo tiempo algo inquieto por las palabras de aquel muchacho. Volvió a mirarlo y se fijó en el vendaje que cubría la parte izquierda de su torso. —Supongo que tuve suerte de llegar un día más tarde —explicó—. ¿Te duele mucho? —le preguntó señalando con la mirada el lugar en el que supuestamente estaba la herida.
avatar
Odd Thurston
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.

Mensajes : 346

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Drystan O'Grady el Mar Sep 09, 2014 8:16 am

Era evidente que no todos los tejones se pasaban el día metidos en las cocinas, pero debido al apego que su casa tenía con los elfos domésticos, era un broma tal vez pesada si se insistía, pero el irlandés solo la había soltado en plan de echarse unas risas.

— Ya ves que sí... porque seguro que hubieras muerto en caso contrario, tú casa fue la más damnificada—contestó sin moderarse, era algo que no había comprobado pero si algo caracterizaba a Drystan era su fanfarronería y que Slytherin quedara como la casa predilecta—. Ya se sabía que esto podría ocurrir, los muggles están demasiado alterados y por confiarnos, han mordido la mano que les da de comer... nos pasa por estúpidos, espero que esto no quede en el olvido y se utilice en meses posteriores para dictar alguna norma que asegure nuestra seguridad... y su control.

Frunció el ceño ante la preocupación del rubio hacia su herida, no creía que hubiera alguien que no fuera él mismo que se preocupa por su persona. Clavó sus orbes en el desconocido y le miró durante varios segundos.

—No, prácticamente nada.... pero porque en la enfermería un chico de Gryffindor me cambió las vendas inútiles que una enfermera me había colocado mal y con prisas y me puso unas anticoagulantes, si no llega a ser por él, me hubiera muerto ahí esperando...—le comunicó, con una leve sonrisa asomada en sus labios. Estaba siendo demasiado amable y eso no era propio de él, asi que carraspeó y forzó la expresión de su rostro hasta tomar un semblante serio, con vista puesta al Lago Negro—. Y bueno, ¿qué te trae por aquí?  ¿no me digas que eres de los que no pegan ojo, pese a que el ataque ya ha sido controlado, desconfiando por si vuelve a suceder de imprevisto?


avatar
Drystan O'Grady
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.

Mensajes : 427

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Odd Thurston el Miér Sep 10, 2014 8:50 pm

Las serpientes se caracterizaban por su astucia, pero empezaba a pensar que, debido a que la mayoría de los Slytherin eran de casta elevada, las cualidades de pedantes y soberbios les venía también de serie. Muy gallitos pero a la hora de la verdad eran los primeros que escondían la mano y, si podían, la cola entera. El comentario de aquél postrado a su lado así se lo confirmaba. —Sí, claro, por eso ningún tejón salió herido, ¿verdad? —repuso en un tono condescendiente. Lo miró fijamente e hizo un soplido— Si yo hubiera muerto, desde luego tú no habrías llegado a verlo. —Volvió a mirar hacia el frente y se dejó acariciar por el viento. Sin embargo, no podía creer lo que su acompañante estaba diciendo. ¿"y su control"? Estaba dando a entender que esperaba que el mundo muggle fuera repudiado y no podía entender cómo se podía ser tan engreído. Sólo se estaba engañando a sí mismo —Pues estarán alterados por alguna razón. Si esos majaderos no hubieran atacado al poblado muggle nada de esto habría pasado. Pero claro, los magos de esa calaña que deshonran esa denominación no quieren darse cuenta de que los muggles no son el problema, sino ellos, con sus ridículas sentencias de superioridad. Cuando te ves constantemente humillado, al final te rebelas y luchas contra ello. —dijo con tranquilidad, aunque con firmeza y total convencimiento—. Si eres tan altanero como para condenar a otros seres humanos, entonces significa que has caído más bajo de lo que crees que ellos lo han hecho.

Maldita sea, no parecía un mal chico, pero desde luego estaba perdido en un mundo cuyos valores creía como suyos. Tarde o temprano se daría cuenta, de lo contrario seguramente acabaría emocionalmente solo. O tal vez, realmente perteneciera a ese mundo, en cuyo caso era, desde luego, un caso perdido.

El Slytherin lo miró durante unos segundos y el rubio hizo lo propio. Parecía estar dudando sobre qué responderle; parecía como si hubiera sido sorprendido de alguna manera, pero Odd decidió no precipitarse en sus conclusiones. —Menos mal que los Slytherin no son tan insignificantes como los Hufflepuff, si no seguro que habrías muerto aun con la ayuda de los leones —dijo sarcástico. Pero para su fuero más interno se alegraba. Al fin y al cabo nadie se merecía morir por aquella estúpida disputa.

La sonrisa de aquella figura desapareció tras un leve carraspeo y su expresión se tornó repentinamente fría como el hielo. Aquello le hizo gracia, estaba sonriendo y por alguna extraña razón se obligó a dejar de hacerlo. ¿Qué estaba pasando? Sé tú mismo pensó, pero no llegó a decirlo. —Oye tío, aquí no hay nadie. Y si sonríes o no me da igual, no voy a ir pregónadolo —dijo sonriendo por la cómica transformación facial que la serpiente había sufrido—. Y no, eso no me quita el sueño en absoluto. Ahora no nos están atacando, ¿verdad? Pues ya me preocuparé cuando deba hacerlo. De momento lo único que me quita el sueño es el insoportable calor que hace allí abajo —comentó pensando en su sala común—. ¿Y tú qué? ¿Tenías una cita con la luna?



avatar
Odd Thurston
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.

Mensajes : 346

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Drystan O'Grady el Jue Sep 11, 2014 9:14 am

Era divertido frivolizar con el tejón, parecían tener en la frente un letrero que rogara que te burlaras, casi como si lo suplicaran desesperadamente. Dejó que soltara todo cuanto pensaba o sentía a raiz de su comentario anterior, normalmente los Ravenclaws solían ser más escuetos y profundos en sus escogidas palabras pero los de la casa de Helga titubeaban o estaban más perdidos que el calamar gigante en las escaleras del castillo.

—¿Y te basas en que eres un excelente adivinador y ves el futuro para confirmar eso, no?—se burló, la defensa de la dignidad de un tejón e incluso su valor era de lo más anecdótico, casi similar a la defensa que hace un ladrón cuando le sorprenden en un robo e intenta hacer creer que es inocente, solo que en el chaval era rehuir de la fama de torpeza y estupidez—. ¿Y crees ético que vayan a atacar a unos jóvenes magos que nada tienen que ver y que son el futuro de la magia? ¿tienen que pagar justos por pecadores acaso? Si tal agravio sienten en sus carnes, ¿por qué no van a por quienes les atacaron?

Se giró para apoyar su espalda en la almena ante la aseveración del otro sobre caer bajo con sus opinión. Le miró desde los talones hasta el mechón más de su cabello y a la inverna, frotando sus dientes y desencajando su barbilla con un talante de indignación.

—¿Acaso me estás comparando con los muggles? Ellos y yo no podemos ir en la misma frase, no vuelvas a compararme con seres inferiores en la piramide de la existencia, si lo haces, que sea con los míos—le pidió, volviendo a tomar su posición anterior y frotar sus manos, asintiendo ante el éxito de su opinión.

Lo siguiente volvió a dibujar una pequeña sonrisa en sus labios, solo que en esa ocasión no se giró para que la contemplara el Hufflepuff.

—¿Por qué tanto interés en que asome una sonrisa o no?—preguntó haciéndose el curioso y fingiendo desconocimiento absoluto por lo que podría ser su respuesta—. ¿Tan pendiente estás de mi boca? ¿Eso debería empezar a preocuparme?

Giró un poco el cuello y miró los labios del chico, y a continuación sus ojos, asomando sus incisivos sobre sus labios hasta que una brisa despeinó su flequillo, momento que aprovecho para cambiar el tema.

—Es lo que tiene la mazmorra por su proximidad al lago, demasiada humedad y mucha frescura en estas temperaturas—espetó, algo más que evidente y que cualquiera en el castillo sabría pero le apetecía soltarlo sin más—. Incluso en invierno, aunque esté encendida la chimenea, adopta una temperatura que no agobia ni te congela, dudo que eso se consiga en el resto de salas comunes...

La palabra "luna" de pronto dilató sus pupilas en cuanto la escuchó, y de verla reflejada en el lago, provocó que la buscara en el cielo. Sintió una punzada de hielo en sus entrañas y por momentos echó de menos que su corazón volviera a palpitar en silencio así como no acrecentar el paso del aire a sus pulmones.

—Es la única que siempre sé que nunca me fallará, noche tras noche, —explicó, esta vez frotándose ligeramente la nariz pero cual devoto a su deidad sin quitarle los ojos de encima.

Vaciló si responderle, desde luego era una de la debilidades del irlandés y nunca hablaba con nadie sobre ello. Es como si las manos frías del satélite fueran la coraza que día a día mostrara al resto del mundo y en la penumbra se despojara de ella dejándola elevarse en lo alto.

—No necesito decirle nada, ella tampoco, todo lo sabe y a su vez con su palidez me orienta sobre qué sendero tomar ante los que se me ofrecen cuando cae la puesta de sol cada día...


avatar
Drystan O'Grady
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.

Mensajes : 427

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Odd Thurston el Vie Sep 12, 2014 3:29 pm

Cuando había decidido ir a tomar el aire fuera de su sala común y refrescarse, no había imaginado que se encontraría con semejante espécimen de serpiente. Aunque si se ponía a pensar, los Slytherin no es que dispusieran de una amplia variedad de ejemplares. Todos, al fin y al cabo, seguían el mismo patrón. Pero como en última instáncia no tenía planeado establecer amistad con él, se limitaba a seguirle la corriente. Al menos podía decir que estaba pasando un buen rato.

Oh no, ni mucho menos; creo que mis dotes adivinatorias son bastante cuestionables. Más bien, me baso en tu intento por llegar a mártir a manos de seres inferiores a los que estoy seguro que podías haber derribado de un plumazo, ¿o tal vez me equivoco? —le espetó burlón. Ese chico estaba siendo extremadamente presuntuoso, pero poco importaba, era entretenido y tenía su punto de gracia. No obstante, cometía el error de precipitarse en sus conclusiones sobre sus palabras. —Mis labios no han pronunciado nada de eso. Por cierto que son actos que carecen de moral. Es además injusto este embate, pero ¿acaso el ataque mágico a muggles inocentes no estaba exento de ética, también? —objetó cuestionándole—. No justifico a nadie, pero me parece sumamente arbitrario exculpar a una de las partes cuando ambas han actuado de la misma forma. —sentenció.

El rubio transformó su semblante, encajando la mandibula. Al parecer la comparación con los muggles le había molestado, pero él había metido leña al fuego y Odd no pensaba quedarse callado. En cierto modo, reaccionando de aquella manera tornaba a confirmar su desprecio por ellos. Hizo un soplido entre dientes (ts) al ver triunfante a su acompañante. Pobre idiotaMuy bien, si quieres te comparo con un squib. Debe ser una deshonra haber nacido de padres mágicos y no haber heredado ni una gota de su talento. Eso covertiría a los no-mágicos en seres superiores, pues sin una pizca de ese nuestro don, son capaces de engendrar a magos. Debe ser decepcionante... — Y miró hacia la luna grande y blanca. Ella sí que era perfecta con todas sus imperfecciones. Había resistido múltiples ataques y allí seguía, cada noche al pie del cañón, como una autentica luchadora.

No pudo más que alzar las cejas y reír ante el siguiente comentario de aquel miembro de la casa de la esmeralda. Definitivamente era un fantasma en toda regla. —¿Qué? jajaja. ¿En serio crees que me voy a relamer por tus colmillos? —Era la monda. El chico tenía buena planta y una fisionomía afortunada, pero no podía creer que fuera tan creído—. Pues ¿sabes qué?, que tienes razón. Abrúmate. —Se pasó la lengua por los labios y soltó una leve carcajada al tiempo que negaba con la cabeza. Se acercó a él y al tiempo que le limpiaba el hombro más cercano con la mano, le dijo irónico: —Me parece que se te ha caído un poco de caspa. —Y rió de nuevo.

El golpe de brisa rompió el contacto visual, y como quien cambia de expresión, cambió el tema. —Supongo que en ese aspecto sois afortunados. Al lado de las cocinas suele estar bien, pero en verano cuando mantienen las cocinas encendidas más tarde de lo normal, te asfixias —repuso apoyándo los codos en la almena y mirando al satéilte. —No... no fallará a nadie. Ella es la reina de la noche, ella es la reina de la oscuridad... —dijo más para sí mismo que para el chico que al parecer también estaba mirando la Luna.

Escuchó atentamente las palabras del Slytherin, parecía totalmente distinto a hacía unos segundos. La luna le había absorbido el alma, ahora era tan blanco como ella. Se lo quedó mirando atentamente. —Vaya... qué poético —le espetó con sinceridad—. ¿Y que sendero dice que tomes ante mí? —le preguntó entrecerrando ligeramente los ojos. Nada más preguntarlo se arrepintió. Ahora seguramente volvería a la carga y le soltaría un comentario mordaz.



avatar
Odd Thurston
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.

Mensajes : 346

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Drystan O'Grady el Sáb Sep 13, 2014 3:11 pm

Hizo el máximo esfuerzo porque su cara no expresara sus pensamientos, ese tejón empezaba a estar por encima de la media en cuanto a coeficiente intelectual se espera en los de su casa. Lo único que podía garantizar su supremacía frente a él, era desafiarle con la mirada. En aquellos momentos fingir indiferencia no era señal de desprecio, sino de pérdida de argumentos y desde luego aún no había nacido nadie capaz de humillar al irlandés.

—Mártir o no, yo daría mi vida por los míos... eso que te quede claro, y si con mi muerte quebranto los cimientos de los asquerosos muggles, que así sea —declaró, sin apenas pensar lo que decía pero mostrando que no era ningún cobarde y su desprecio por la gente no mágica era tal que haría lo impensable—. Además, no soy fácil de tumbar, créeme que hasta que exhale mi último aliento, me habré hecho notar...

Drystan no era un valiente, o al menos eso creía. Solo lucharía por algo que le beneficiara pero siempre evitando ser impulsivo y habiendo sopesado los pros y contras de su participación. Normalmente, siempre entraba a todo donde sabía de antemano que ganaba pero correr riesgos no era su plato fuerte y como cualquier estratega, necesitaba garantía de éxito. Si no las tenía, bienvenida fuera la extorsión.

—¿Exculpar? Han invadido nuestro mundo, ¿te parece poco acaso? —vociferó, esta vez alterándose y con un ápice de ira—. ¿Y nosotros qué? Pasando desapercibidos entre ellos, no intercediendo en sus cosa y ocultándonos como si acaso fuéramos maleantes o escoria...

¿Jugaba a los ejemplos? ¡Que siguiera! ¡Ya ves tú! El O`Grady jamás daría su brazo a torcer ante nadie y mucho menos ante otro presuntuoso que estuviera a su altura, defendería lo indefendible porque su ego lo es todo.

—Si alguien nace squib, no es una deshonra... sigue siendo de nuestra comunidad y más adelante, procreará magos y brujas... no compares un squib con un muggle... es un insulto, pues un squib no deja de ser de los nuestros, los otros, intrusos—argumentó, convencido de lo planteado y soportando la mirada.

Lo siguiente que sucedió fue un juego en toda regla. ¿Que se creía superior por reírse en su cara? ¿Que se cree que iba a llorar porque declaraba que tenía caspa en su hombro? Desde luego no iba a hacer el amago de comprobarlo.

—¿Tantas ganas tenías de tocarme? ¡Te habrá costado bastante reprimirlas hasta ahora!  —sonrió perverso y se cruzó de brazos, ladeando la cabeza y mirándolo con pena—. Te felicito, has comprobado que soy de carne y hueso, y que existe alguien que no entra a tus comportamientos infantiles y tu demagogia barata... La neutralidad no existe, o blanco o negro, hasta la mezcla de gris se acerca a uno de los opuestos... Deja lo politicamente correcto para el Ministerio, es un arte que se aprende, no se lleva dentro.

Y con razón, justamente él estudiaba en esa rama para aprender a mentir, tergiversar y manipular informaciones, noticias y opiniones a su conveniencia. Por muy frío y calculador que fueras, por más predisposición que mostraras, debías ser enseñado, perfeccionar la técnica.

Se frotó las manos y se mojó los labios, ¿hablar de la Luna? Un poco extraño mostrar su vulnerabilidad poética con un extraño, que por más que intentara cercarle y hacerle perder la compostura, mostraba señales de querer saber más de él. Una de cal y otra de arena, no obstante lo agradecía, los que asienten a todo lo que dices son aduladores sin sorpresa, alguien que te endereza o intenta recordarte la otra postura, te enriquece, te hace más fuerte y te prepara en todo momento para estar ante los problemas alerta.

— Primeramente... que antes de dar un paso en cualquier sendero, conozca tu nombre—respondió, girandose ante el tejón y apoyando su espalda en la almena, dándole la espalda al satélite—. Me ha regañado por mis modales, recordándome que no es cortés continuar por más tiempo sin dirigirme a otro ser por el nombre que representa a su persona.

Le guiñó un ojo y apoyó un pie sobre el otro, aguantando la risa y volviendo a bajar la mirada, para alzarla hacia el tejón al cabo de varios segundos.


avatar
Drystan O'Grady
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.

Mensajes : 427

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Odd Thurston el Lun Sep 15, 2014 11:57 am

El toma y daca que se traían entre manos aquel caballero y el tejón, había empezado como un mero juego, pero parecía que la cosa empezaba a calentarse. Sin embargo, Odd continuaba manteniendo la calma. Al fin y al cabo, él no era moco de pavo y no se iba a dejar amilanar por aquella lengua bífida. Todo lo contrario, utilizaría su particular lengua trífida para defenderse y contraatacar.

Qué bien conoces dichos cimientos para odiar tanto a esa chusma. Con tanto odio no me molestaría ni en abrir una brecha en sus cimientos, como tú dices. —Eso era mentira, Odd siempre esperaba el momento oportuno y estudiaba las cosas con detenimiento. Si se disponía a atacar (cosa muy rara en él, pues detestaba los enfrentamientos. Aunque había veces que por mucho que intentara evitarlos, no podía ignorarlos), lo hacía con alevosía. —Me sorprende que seas capaz de arriesgar tu vida y sacrificarte por los demás... Pero en cualquier caso, esa no es la cuestión. —Alzó las dejas como ademán de sorpresa con aspecto grave, como si acabara de llevarse un duro golpe—. La cuestión, compañero, es que yo también soy difícil de tumbar, y créeme que habré exhalado mi último aliento y todavía podré hacer un mínimo esfuerzo. Por lo que cabría la posibilidad de que no llegaras a ver cómo mis ojos se apagan. Es más, estoy por jurarlo —repuso repitiendo alguna de sus palabras y mirándole fijamente; alzó una ceja. Odd también era fuerte, física y, sobre todo, mentalmente.

El chico alzó la voz, un color rojizo había invadido aquella vampírica y atractiva palidez de su rostro. No obstante, no duró mucho tiempo. Por su parte, Odd cerró los ojos: aquel tono elevado le molestaba. Y más de noche, cuando todos los sonidos parecían aumentar sus decibelios una escala por encima de lo normal. Cuando hubo terminado volvió a abrir los ojos y respiró hondo, se había enfadado ligeramente a raíz del desagradable tono del Slytherin. Estaba apretando ligeramente los dientes y mantenía la mirada neutral, atisbando el exterior esperando a que aquella sensación de fuego en su interior remitiera. —Vaya, así que tú también tienes la capacidad de perder el control... —dijo sin moverse un ápice de su posición—. O la incapacidad de mantenerlo llegados al punto —prosiguió, esta vez volviendo la vista hacia el muchacho. —Tal vez tengas razón en que últimamente los muggles se han comportado de una forma... impertinente. Pero no por ello debemos matarlos. Aquí no hay dos mundos, forman parte del mismo que el nuestro. En todo caso hubiera sido plausible un intento de diálogo más acusado. Pero claro, aquellos magos eran tan superiores que olvidaron el poder de las palabras —terminó socarrón. Estaba harto de que intentaran rebatirle sin argumentos, y como la mayoria de la gente que se vanagloriaba de su supremacía mágica, aquel tio no disponía de fundamentos sólidos como para ser lo suficientemente convincente. No era objetivo.

¿Aquel rubio se estaba escuchando? ¿A caso no se daba cuenta de sus incoherencias? A menos que Odd no lo hubiera entendido bien, no tenía sentido que considerara a un Squib parte de los magos, no eran más que ellos en ninguno de los sentidos. No pudo evitar reír. —¿A no? Y explícame por qué no son seres inferiores proqueados por magos; según tú deberían serlo, no se diferencian mucho, más bien nada de tus amigos los intrusos. Que yo sepa, gozan de las mismas limitaciones que los muggles. Un nacido de padres no-mágicos también formar parte de nuestra comunidad, por si no lo habías notado. —expuso devolviéndole la mirada, fría, y torciendo su cuerpo hacia él, con una mano apoyada en la almena. Era increíble cómo aún intentaba tener razón. Se estaba contradiciéndo y él lo sabía, si no se daba cuenta era un completo maniático.

Lo que sucedió a continuación no tenía precio. Realmente aquel muchacho se había creído un trofeo muy valioso como para insinuar semejante esupidez. ¡Ni que tocar a alguien significara un pepino! Lo que no dudaba en hacer era seguirle el juego, quería ver hasta dónde se atrevería a llegar. Jajaja, será gilipollas. Se lo quedó mirando por unos instantes y luego puso una cara de culpabilidad y de nerviosismo (era un actor fantástico), se cogió las manos como gesto vergonzoso y se obligó a pensar en algo que recordara y le hiciera ponerse rojo. —N-no, yo... ¡Qué dices! —Miró sus labios y fingió hacérsele la boca agua de manera disimulada pero suficientemente visible, aunque soprendentemente las glándulas salivales se activaron con estrepitosa facilidad; desvió la mirada—. ¿Y qué es lo políticamente correcto?, ¿no tocarte?Para demagogia la tuya, esa si que no vale ni un knut de bronce. Dudaba mucho que su pequeña actuación fuera lo suficiente contundente, pero al menos lo había intentado y se había divertido un poco.

La luna abrazó la espalda del chico, aportándole sujeción. Mientras el Slytherin pronunciaba esas palabras, no pudo evitar mirar a la responsable de las mareas. Tenía razón y no sólo le había reñido a él, también a Odd. —Está bien, creo que sería lo más acertado, he sido un desconsiderado. —Se puso enfrente del muchacho y extendió una mano para saludarle, pero entonces recordó las palabras del rubio. Retiró el brazo echándolo hacia atrás, conservándolo en el aire y cerrándo la palma de la mano en un puño distensionado— No sé si debería volver a tocarte, no vaya a ser que me acuses de nuevo... —le sonrió tímidamente y volvió a extender el brazo, esperaría a que le devolviera el saludo, aún así estaba preparado para el rechazo de éste—. Me llamo Odd Thurston. Mucho gusto, supongo. —Las últimas palabras las pronunció entrecerrándo los ojos mientras le miraba.



avatar
Odd Thurston
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.

Mensajes : 346

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Drystan O'Grady el Lun Sep 15, 2014 4:31 pm

No iba a dar su brazo a torcer ante el tejón y desde luego ya empezaba a dolerle la cabeza dando los argumentos más sólidos para tumbar cualquier apología a la convivencia pacífica con los muggles.

—¿Estás retándome a que me mida contigo en duelo? —preguntó, haciéndole notar su desprecio, como si acaso aquella invitación fuera un suicidio por parte del otro—. No me considero un excelente duelista, pero si admites un consejo, guarda tu testosterona en el bolsillo y no te encares con el primer desconocido, pude salirte caro por confiado.

Le sonrió hipócritamente y levanto un poco el labio en una mueca de saber que aquello le desconcertaría por ser tan impulsivo.

—Jajajaja ¿me conoces de menos de una hora y ya estás intentando clasificarme como una criatura mágica? —estalló a carcajadas y le dio una palmadita en el hombro, asintiendo—. Te queda mucho que aprender para conocer realmente a un O`Grady, y aunque es un halago que muestres esa intención, desde luego perder las formas ante otro no es una costumbre por la que se me conozca...  

Se cruzó de brazos y ladeó la cabeza, le parecía demasiado confiado, pues ingenuo había demostrado que no lo era tanto. La curiosidad le vencía pero la prudencia era algo que por lo visto, desconocía.

—¿Y por qué culpa de los magos? ¿Acaso esa insistencia en defender tanto a los muggles es porque tú eres uno de ellos? Lo entendería de ser así —declaró tajante, volviendo a su tono de seriedad—. Incluso si no lo fueras, el diálogo que tenemos sobre ellos ha empezado a aburrirme y darme dolor de cabeza, con la noche tan maravillosa que hace, podría darte miles de argumentos en su contra... y tú supongo, que a su favor... pero mi tiempo es oro y me gusta aprovecharlo...

No es que le fuera venciendo en argumentos, es que la discusión se estaba tornando demasiado hostil y al irlandés no le interesaba seguir dándole vueltas al tema. Había subido a la torre a despejarse, no a tener quebraderos de cabeza.

El nerviosismo del alumno de Hufflepuff se hizo presente ante su comportamiento cohibido en sus propuestas y gestos. Decidió ignorar su pregunta sobre tocarle, un sí o un no, era algo irrelevante. Iba a estrecharle la mano cuando la cerró, arqueó una ceja pero no se rió ante la broma.

— O´Grady, Drystan O´Grady... —contestó, bajando la mano para dejarla caer sobre su muslo y rechazar el estrechamiento con el otro. Se mordió el labio y tras una pausa, le dio la espalda—. Curioso que la oscuridad se vincule al mal, cuando muchas criaturas y plantas necesitan de la luna y el Sol nos de un respiro para que nuestras pupilas descansen... —guardó silencio y relajó su semblante, totalmente eclipsado por el satélite, sintiendo su luz en su faz hasta soltar una fuerte exhalación—. ¿Nunca te ha maravillado lo mágica que es al cambiar su cara de forma similar a nuestros estados de ánimo?


avatar
Drystan O'Grady
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.

Mensajes : 427

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Odd Thurston el Jue Sep 18, 2014 12:08 pm

Odd bostezó. No es que tuviera sueño, pero aún así no pudo evitar abrir la boca hasta su máximo tope. Cuando se quiso dar cuenta y el bostezo ya estaba en remisión, se tapó las fauces con la manga; apretando ligeramente el puño; y alzando las cejas. Los ojos se le habían inundado de agua procedente de sus lagrimales, lo suficiente como para expulsar una lágrima. —No —repuso lacónico. Le miró, aún con los ojos llorosos y sonrío ante su comentario—. No tenía pensado batirme en duelo contigo, si te soy sincero no soy partidario de ellos. Aunque si otro día sigues teniendo tantas ganas, sólo dímelo, a lo mejor me lo pienso; será divertido. —le espetó. En ese momento se limpió el agua de las pestañas con ambas mangas y, al levantar la vista, vio al Slytherin sonriendo en una mueca extraña que no le favorecía nada en absoluto.

Aquel chico empezó a reír, esta vez parecía una carcajada bastante franca. Odd no pudo evitar ser ligeramente contagiado, aunque sus palabras no estuviera contando precisamente un chiste. Le tocó el hombro y desvió la mirada hacia ese punto, alzando una ceja para después tornar a mirar a su acompañante. —Ya ves, yo también soy de carne y hueso —le dijo con una sonrisa burlona y dedicándole un guiño de complicidad fingido. Continuó mirándole durante un rato. Luego desvió la mirada mientras daba una palmada y se restregaba las manos para darse calor. La noche se estaba tornando fría. —De acuerdo, tomo nota. Odd... es capaz de hacer perder las formas a un O'Grady... —narró socarrón, como apuntando algo por escrito—. Tranquilo, que lo mantendré en secreto —se cerró la cremallera de la boca con la mano y tiró una llave imaginaria torre abajo.

Respiró hondo y se metió las manos en los bolsillos de su capa. Apoyó la espalda contra la almena frente a la que se encontraba y prestó atención al muchacho. Era una discusión que no terminaría nunca, él continuaría haciendo incapié en lo mismo y por lo visto el rubio oscuro también. Hizo rodar los ojos hacia arriba y hacia la derecha y esperó a que terminara. —Tal vez porque fueron los primeros en alzar las armas, pero desde luego todos estamos bajo el mismo vendaval —Se quedó mirando al chico—. Qué comprensivo... —Después de una breve pausa añadió—: Digamos que estoy aquí, en Hogwarts, como tú. En cualquier caso, tienes razón. Yo también me estoy cansando del tema. Tal vez estemos condenados a esperar y ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Pero no estoy a favor de nadie.Sólo de la justicia, pensó.

El tal O'Grady no le devolvió el saludo después de su pequeña mofa. De hecho le dio la espalda. Vaya, qué aires se trae el tio.

Bonito nombre, se dijo. —Me gusta, Drystan no está mal. Además, te queda bien —rió ante su propio comentario—. Supongo que la oscuridad es algo que a todo el mundo le da miedo. Es el hogar de lo desconocido e imagino que como todo lo que se encuentra fuera de nuestro control, nos hace sentir amenazados. Creo que por eso se asocia la oscuridad con el mal, ¿no crees? —opinó subiendo al muro y sentándose en él. Estaba cansado de estar tanto rato de pie. Se quedó mirando a Drystan que estaba completamente abducido por la luz de la luna. Parecía tan inofensivo, inocente... Tan tierno, como cuando un niño se maravilla cuando nieva. Durante unos segundos que parecieron eternos, no pudo quitarle la mirada de encima.

Odd apoyó las manos en la superfície de la almena, derás de su espalda, tocando el borde de ésta. —Es la primera maravilla del mundo... Sin embargo no sé si yo la compararía con los sentimientos. Creo que es más bella, paciente y constante que los estados de ánimo. Pero desde luego su luz es cálida a la vez que gélida. Si pienso con detenimiento en la Luna, me entran escalofríos. —Hizo una pausa y miró por encima de él, hacia el cielo azul marino. Entonces, el noruego recordó las palabras de O'Grady. ¿Qué camino le indicará la luna en mi presencia?, se preguntó—. Te parecerá raro y no quiero que me mal interpretes pero... ¿crees que todas las respuestas están dentro de nosotros?Idiota, se reprochó. No era eso lo que quería decirle, pero por alguna extraña razón había preferido alterar su flujo verbal. Giró el semblante hacia el lado contrario a Drystan e incapaz de comprender qué había pasado, la mano izquierda se escapó de su apoyo en la sólida roca, yéndose bruscamente hacia atrás, pero no lo suficientemente fuerte como para que Odd se precipitara al vacío. El corazón se le aceleró de golpe.



avatar
Odd Thurston
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.

Mensajes : 346

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Drystan O'Grady el Jue Sep 18, 2014 8:05 pm

El bostezo del tejón le causó cierta rabia, ¿acaso le estaba aburriendo? Pronto barajó la posibilidad de que al ser tarde, estuviera cansado y su cuerpo le pidiera descanso.

—¿Qué te hace pensar que mereces parte de mi tiempo para batirme en duelo contigo? —le preguntó en plan chulesco, dándole a entender que él tenía una agenda bastante ocupada y hacer hueco era un privilegio que no pensaba otorgarle por el momento.

Miró su mano en su hombro con cara de pocos amigos, y suavemente la empujó para liberarse de ella. No le apetecía sentirse toqueteado como si fuera un muñeco de feria.

—¿Hacerme perder las formas? JAJAJAJA   —estalló a carcajadas y se abrazó con una mano la cadera para contener sus ganas de reír—. Esa ha sido buena, Thurson... pero no, siento que necesites que alguien como yo te reconozca eso para sentirme mejor contigo mismo... no se ha dado tal caso.

¿Compartir secretos? ¿De qué narices iba el rubiejo ese? Estaba como un cencerro, aunque no podía negar que su comportamiento digno de bufón le gustaba... obviamente no iba a reconocerlo delante de él. Aguanto la risa con una sonrisa leve en sus labios y ladeó la cabeza.

Al proseguir el tema de los muggles, negó rodando los ojos. Ya le había hecho saber que pasaba olímpicamente de seguir con esa discusión, y su silencio quedaba más elegante que recordarle de malas formas que se limpiara la cera de los oídos y prestara más atención a cuando le hablase.

El halago a su nombre le encantó, las cosas como son, y no pudo reprimir comentar al respecto, no por vanidad sino para esclarecer el asunto.

—Así se llamaba mi bisabuelo paterno, y mis padres tuvieron mejor gusto que llamarme como mi abuelo, Evandro, que es como marca la tradición... aunque ninguno de mis dos hermanos posee tal nombre—apostilló, cayendo en aquel dato curioso y que nunca le había hecho replantearse—. De todas maneras, de haberme llamado así, tampoco sería ningún deshonor, mi bisabuelo, como todos mis antepasados, fueron grandes personas...

Apoyó su mano sobre la almena de piedra y calló durante unos minutos, escuchando lo que el tejón comentaba hacia sus preguntas sobre la luna y la oscuridad.

—Estás muy equivocado con eso, pues lo desconocido se teme, pero quizá da mas seguridad que lo que ves a plena luz del día... el peligro lo puedes tener más cerca de lo que crees
—le aseguro, convencido de su aporte y dándole a entender que su experiencia le daba veracidad a sus argumentos—. ¿Escalofríos? Ella es sencilla y a la vez compleja, en eso se basa la elegancia y la sublimidad, cualidades que por lo que veo, te quedan lejos si es que piensas aspirar a ella... ni siquiera yo estoy cerca de ellas...

Iba a responderle a la pregunta última pero dudó, le dejó algo en blanco pero antes de que barajara algunas posibles réplicas con fundamento, la mano de Odd se escurrió e instintivamente, aunque él rápidamente lograra estabilizarse, se abalanzó sobre él para agarrarle de la cintura y tirar de él hacia tierra firme. Sus cuerpos chocaron y una vez que se aseguró que estaba fuera de peligro, dejó que la inercia hiciera el resto, dando dos pasos hacia atrás.

—El cerebro humano es demasiado simple en acceso para abarcar lo eterno, ni siquiera nosotros somos infinitos... —le contestó, ignorando lo sucedido minutos atrás—. Sin embargo, creo que no aprovechamos todo su potencial, que aún así es insuficiente... pero sí que podría basarme en que todo lo que hay tras esa bóveda celeste que nos cubre, incluso lo que no vemos...—añadió, levantando la mano y separando los dedos como si quisiera peinar el oscuro cielo con mirada clavada en las estrellas—.   Nos orienta para que lleguemos a elegir lo que desean para nosotros, un empujoncito si quieres llamarlo así... pues todo está prefijado y determinado, estamos sujetos a su palabra, obra y mando...


avatar
Drystan O'Grady
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.

Mensajes : 427

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Odd Thurston el Jue Sep 25, 2014 4:02 pm

Odd rodó los ojos. ¿Este tio no escucha o se hace el tonto?, se dijo a sí mismo. Puede que la noche le estuviera afectando al cerebro, o tal vez se trataba únicamente de su falta de coherencia con lo que decía. —Mira, mozo, tu tiempo me trae sin cuidado; es más, tu tiempo no le importa a nadie más que a tí mismo. Así que ser merecedor o no de él es una pregunta que debes hacerle a tu propio yo, no a mí. Por otro lado, si prestaras más atención a las palabras que las bocas de otros pronuncian, hubieras comprendido que me refería al momento en el que tú y sólo tú, con la obvia suposición de que habrías considerado tu tiempo lo suficientemente holgado como para permitirte un duelo, habrías decidido concretarlo conmigo. —sentenció haciendo incapié en la penúltima palabra; mirándole con frialdad y con una acusada y penetrante nota de firmeza, con la mosca en la nariz.

Estaba empezando a cansarse de aquel comportamiento tan pretencioso y narcisista, simplemente no lo sopotaba. En un principio, podía seguir con la broma, dedicarse a seguirle el juego; pero en última instancia, cuando la cosa se alargaba, empezaba a salir de las entrañas de Thurston lo que coloquialmente se llama: mala leche.

Vaya... lástima. Ahora no tengo forma de borrar esto —le dijo enseñándole la palma de la mano, como si de un cuarderno se tratara. Pero no de un cuarderno normal y corriente, sino un cuaderno en el que había escrito su afirmación anterior en tono socarrón, que de la misma forma irónica le mostraba ahora. —Si te hace ilusión pensar eso... Pues ¿quién soy yo para bajarte de la luna y dipositar tus pies en el suelo? —Si verdaderamente el irlandés creía que se trataba de una táctica emocional para que el noruego se sintiera más autoestimado, estaba dándose de cabeza contra la pared. Pobre ingenuo, pensó.

El rubio estaba seguro de que algo impulsaba a Drystan a actuar de aquella manera. Apartaba a todo el mundo sin echarlos del todo. Se aferraba a él mismo, pero análogamente, a todos sus conocidos, a los que sostenía por un hilo tan fino como el cabello de un unicornio, pero inestable como el aire. En cualquier momento soltaba para adentrarse en un enorme laberinto del cual sólo él conocía las entradas y salidas. Sin embargo, pese a sus cavilaciones, Odd tomó la decisión de dejar de pensar e ir descubriendo poco a poco si realmente era como se mostraba o era todo más complejo.

Ya veo, pues no está nada mal. ¿Puedo preguntarte de donde viene? —le preguntó curioso. Al joven Thurston siempre le gustaba indagar en las cosas. Y de los nombres que le llamaban la atención, le gustaba conocer su origen y significado. Además, si poseían historia (como era el caso), más todavía. —Buenas personas, eh... ¿Y haces honor a ellos?, ¿eres buen chico? —le preguntó en tono de broma, sin malicia. Aunque en el fondo se hacía esa misma pregunta sobre el rubio oscuro.

Dudo que dé más seguridad. Puede que estés más alerta, pues en un entorno que no conoces y al que por naturaleza —en primera instancia— temes, no atisbas ningún gramo de seguridad, porque todo tu entorno te parece hostil. No obstante, a la luz del día, aunque el peligro esté siempre al acecho y se esté riendo en nuestras narices, tenemos puntos de apoyo donde respaldarnos y obtener seguridad con la que combatir. —declaró con urbanidad, manifestando su punto de vista en el tema. En cuanto a la cuestión lunar, Odd no puedo más que alzar las cejas. Ese chico siempre sentenciando y juzgando sin saber, era demasiado. —No pienso aspirar a la Luna, no es más que otra estrella.Por el amor de dios, se dijo. ¿En qué piensa?—. Yo no necesito a la Luna para encontrarme a mí mismo, ni para desarrollar las capacidades o hablidades que quiera, deba o creas que me falte desarrollar. Es tan sencilla y compleja como lo somos nosotros.

Al deslizarse su mano en la cual apoyaba gran parte de su peso corporal, Thurston se resbaló hacia atrás y, aunque no hubiera caído torre abajo, su acompañante se abalanzó sobre él y, cogiéndolo de la cintura, lo impulsó con todo su cuerpo hacia el lado interno de la almena. Debido a la fuerza del tirón, sus cuerpos se toparon el uno contra el otro; al mismo tiempo, un chorro de ansiedad en forma de adrenalina se apoderó de su estómago y ascendió por el pecho, propagándose hasta la punta de las extremidades. Aferró los antebrazos de Drystan por unos segundos y, cuando éste se desplazó hacia atrás, le soltó.

Lo miró fijamente, el corazón aún le latía con fuerza y cuando su respiración se hubo aplacado un poco, le dijo: —Gracias... —Casi en un murmullo. O'Grady continuó hablando, como si nada hubiera pasado. Odd se quedó durante unos momentos de espaldas, quieto, hasta que se acercó de nuevo mirando hacia el frente y, con la luz de la luna dibujando su sombra, apoyó ambas manos en el muro de piedra y escuchó atentamente. —Yo... Creo que sí utilizamos todo el potencial... Probablemente seamos capaces de desarrollar más habilidades que hoy por hoy no existen. Como los músculos: hasta que no se ejercitan, la masa todavía no es. Pero, como nuestro potencial cerebral, la que ya tenemos, la dominamos a la perfección. —Una de sus manos dejó la almena—. He reflexionado acerca de mi pregunta, tengo un dictamen; uno que yo considero correcto: No tenemos todas las respuestas, pero tenemos la increíble capacidad de descubrirlas. No creo en el destino, me niego a ser un títere. Yo soy libre y siempre lo seré. —Con la otra mano (la derecha) se empujó hacia atrás ligeramente. Dio un paso de espaldas y luego giró en redondo, dando un par de pasos más, pero parándose en seco y girando el cuerpo a medias, mirando a aquella silueta negra contorneada por la luz de la luna; hermosa, a pesar de todo. —Buenos reflejos... Te lo agradezo. —repuso en un tono de voz de carácter confidencial y tocándole un hombro, aún sabiendo que aquello le molestaría. Un poco de diversión final no venía mal.

Realmente estaba agradecido; se dio media vuelta y con las manos en los bolsillos del pantalón, con un viento de lado que hacía ondear su capa hacia la izquierda (desde el punto de vista del satélite terrestre) caminó hacia las escaleras de caracol bajándolas a un ritmo constante para, en última instancia, llegar a su sala común ya fresca.



avatar
Odd Thurston
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.
Hufflepuff. Primer Año. Reportero.

Mensajes : 346

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Drystan O'Grady el Jue Sep 25, 2014 8:29 pm

Apoyó su codo en la almena y cruzó los pies en una pose chulesca mientras escuchaba al tejón replicar. Era bastante divertido hacerle de rabiar, aunque debía reconocer que el mero hecho de darle buenas respuestas era el mejor castigo a la soberbia y prepotencia de Drystan.

—¿Concretar un duelo? ¿Contigo, dices? -repitió con voz de ofendido, ladeó la cabeza—. ¿Necesitas competir conmigo para demostrar algo o mejor dicho, demostrarte algo? Ruego que me disculpes, sé que sería una obra de caridad, pero ya he dado un buen diezmo a la Iglesia y aparte, no quiero herir tu autoestima, búscate a algún impulsivo Gryffindor y destrozaros en los terrenos... tal vez tengas suerte y hasta ganes....

No podía entender esa muestra de testosterona por parte de Thurston, pero desde luego no pensaba batirse en duelo con nadie, no por el mero hecho de arriesgarse a perder, sino porque su agenda la tenía debidamente planificada y nunca se salía de sus deberes. Eso de improvisar no iba con el O´Grady.

—La estupidez cada vez que inunda tus palabras, humilla a mis oídos por trasmitirme semejantes aberraciones por parte de un ignorante —sentenció, esta vez chasqueando la lengua y reprimiendo su ira al osar ponerse a la altura de la luna—. ¿Crees que a estas horas de la noche voy a satisfacer tus inquietudes? Haz algo útil a tu persona y aprovecha esa excusa para pisar la biblioteca, tal vez se te pegue algo y esa masa de serrín que contiene tu cabeza se ponga en movimiento antes de que se oxide...

Era innecesario replicarle, su forma de sentir era especial, él lo sabía y sus apreciaciones no debía compartirlas con nadie, quedándose en él mismo, podía gozar de ellas... además, no iba a sacar del tenebrismo a Odd, si él se resistía a la trascendencia, era su problema, su mente podía viajar más lejos y conectar con lo que necios como él ni valoran y pasan por alto.

Miró incrédulo como el tejón colocaba su mano en su hombro y desvió sus ojos hacia su cara, no dijo nada, solo permaneció inmóvil mientras se alejaba. Tampoco supo que decirle realmente, pues se sentía intimidado en parte y porque ninguna palabra le venía a la mente. Se mordió el labio, y tras lamerse el superior, tragó saliva, abandonando la torre para dirigirse a su dormitorio, eso sí, sin darle la espalda a la Luna hasta que sus pies tocaron la escalera de caracol y ésta inició su camino en el itinerario a su sala común.


avatar
Drystan O'Grady
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.
Slytherin. Primer Año. Defensor y Creador de Leyes Mágicas.

Mensajes : 427

Volver arriba Ir abajo

Re: A Necessary Distraction | Odd Thurston

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.